“El cerebro adicto”
Las adicciones son consideradas
como un tema social y de salud, tan común en estos tiempos que pasamos por
alto la realidad de aquellos que la padecen.
En base a lo descrito por Verónica Guerrero Mothelet. (1) En la actualidad se define como
una enfermedad del cerebro crónica,
caracterizada por la búsqueda y el usó compulsivo de sustancias a pesar
de saber del daño que ocasiona. Hasta hace algunos años se consideraba un problema
moral y no de salud, se pensaba que aquellas personas que la padecían carecían
de fuerza de voluntad y tenían una moral deficiente, gracias a los estudios realizados
por la Dra. Medina Mora de Icaza (3), se observó la influencia de las drogas en el cerebro, este fue un
principal indició para considerar a las
adicciones como enfermedad.
Las drogas a las que nos referimos principalmente, son las de origen estimulante como el Tabaco, el Alcohol, las inhalables como son los solventes, pegamentos, así mismo como la cocaína y otras drogas de origen sintético como las tachas, el MDMA, etc.
El doctor Rubén Baler (2), puntualiza que “la adicción es una enfermedad que progresa en etapas”, al abusar de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro, obstaculizando el sistema de comunicación neuronal que controlan el ritmo cardíaco, la respiración y el sueño, interfiriendo directamente con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, el cual genera la sensación de placer en nuestro organismo.
La influencia, que ciertos
factores biológicos, ambientales y
sociales determinan la predisposición a las adicciones, por lo que el doctor
Baler (2),
indica que algunas personas pueden ser más vulnerables que otras, así
mismo debemos considerar lo adictiva que
puede ser la droga, la disponibilidad y lo aceptable que se considere en la
sociedad.
Explica la doctora Medina Mora (3), que la parte del cerebro es
responsable del juicio, raciocinio y control de la conducta. Algunas drogas
como la heroína y marihuana por su estructura química, el cerebro la acepta
como si fueran un neurotransmisor natural. La tolerancia y el condicionamiento
a las mismas pueden generar daños graves, considerando lo anterior debemos
comprender que las adicciones pueden resurgir incluso tras muchos años de
abstinencia.
Los principales factores de riego que se deben considerar en una
persona son los siguientes:
• Conducta
agresiva temprana
• Habilidades
sociales deficientes
• Ausencia
de supervisión paterna
• Compañeros/amigos
que abusan de sustancias
• Disponibilidad
de la droga
• Pobreza…
Es importante tener en cuenta la edad en la que las adicciones se
presentan en las personas ya que a más temprana edad los daños pueden ser de
consecuencias más graves, la pérdida parcial de la memoria, de las emociones y toma de decisiones. Estos daños
no excluyen al entorno familiar y social del adicto, los cuales pueden sufrir
daños físicos y psicológicos no intencionales por el dominio de las drogas suministradas.
No debemos olvidar que es una enfermedad y como tal requiere de un tratamiento de control, el cual se define en base al tipo de sustancia, al ambiente en el que vive y a los recursos con los que cuenta para su pronta recuperación, sin dejar de lado de que esta es una enfermedad crónica incurable y solo de control, así como la diabetes o hipertensión.
Así que, como a las mayorías de las enfermedades la mejor manera de no
adquirirla es con la “Prevención”, evitando todo aquello que nos
daña.
Apoyándonos con los siguientes
factores positivos:
Relaciones positivas
Supervisión y apoyo familiar
Información
Políticas contra el uso de drogas
Cohesión comunitaria.
La adición no respeta niveles socio-económicos, edades, costumbres y/o
situación personal para hacerse presente, en la actualidad la adicción es un
tema de Salud Pública, la dependencia a
una sustancia, a determinadas
actividades o una relación
interpersonal destructiva, nos indica la importancia de prever cualquier
indicio que nos lleve a un daño físico o psicológico.
Conclusiones:
“Decidí considerar este tema por ser de suma importancia, partiendo de la definición de que es una adicción y las consecuencias dañinas que causa a nivel neurológico, físico y psicológico, las repercusiones que tiene en su entorno, ya sea con sustancias y sin ellas. Así como los factores de prevención, los cuales nos ayudan a identificar a personas con cierta vulnerabilidad, contar con las bases para dar una orientación adecuada respecto al tema.”
Referencias:
(1).Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.
(2.) Dr. Rubén Baler recibió su Ph.D.
en Micro-biología y Biología Molecular de la Universidad de Miami en 1993. Administrador
de la Salud Ciencias de la Oficina de Política de Ciencia y Comunicaciones, el
NIDA
(3).María Elena Medina-Mora de Icaza. Nació en la Ciudad de México en
1951. Obtuvo los grados de Licenciatura y Maestría en la Universidad
Iberoamericana en 1976 y 1979, el grado de Doctor en Psicología Social en la Universidad Nacional Autónoma de México en 1993, los tres con Mención
Honorífica.






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